Archivos Mensuales: agosto 2018

¿De dónde sale tanta bendición?

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A la Ñora siempre le han gustado los niños… en su lugar.

Y es que aunque la Nena es la más grande bendición que pudo imaginar, la Ñora aún recuerda la tortura que sufría cuando la mandaban a cuidar a sus primitos y a hacerla de nana y maestra de todos los chiquillos del vecindario. A pesar de que cuidaba amorosamente a sus muñecas y soñaba con bebés,  la Ñora no se considera a sí misma una especial admiradora de la niñez.

Por eso hoy que  se fue sola al cine  (como hace siempre que anda depre), y se instaló en el VIP sillón con una enorme bolsa de palomitas, una coca y dos cajitas de pons pons, no puede creer que justo frente  a ella aparezca de pronto media docena de niños ruidosos y armados con sus respectivas bolsas de palomitas también. Brincando entre las butacas buscando su lugar, los pequeños engendros hacían desfiguros y un bullicio digno de un zoológico, mientras sus respectivas progenitoras brillaban por su ausencia.

La Ñora revisó su boleto y comprobó que estaba en la sala correcta, y entre una lluvia de gomitas de colores se dispuso a abandonar el lugar, invocando silenciosamente al buen Herodes.

– Niños, esta no es su película -dijo una voz de maestra deprimida -y del mismo modo en que llegaron, la marabunta abandonó el lugar dejando a la Ñora nuevamente sola frente a la pantalla.

Aliviada y feliz, antes de  que se apagaran las luces la Ñora empezó a llorar, y es que nada como una película de vampiros para curar la depresión.

Pronto tuvo que parar pues ella también se equivocó de sala, y al finalizar los cortos comenzó una película sueca de producción independiente nominada a los premios de cine mudo en blanco y negro. De cualquier manera funcionó, porque la Ñora aprovechó para echarse una siesta.

Soñó que tenía muchos nietos con pelo rojo y modales de tractor.

 

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