Archivos Mensuales: mayo 2016

Señora señoñora Ñora

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A la Ñora, la verdad, le gusta mucho la canción de Denisse de Kalafe y, como toda buena hija, quisiera cantársela a su mamá en el Día de la Madre, pero pues de plano no puede. Y es que la mamá de la Ñora nunca le dio su espacio, pues le tenía prohibido poner un pie en la sala de visitas o en el comedor, y menos aún en la cocina (su mamá  le cuidaba mucho el peso), así que la Ñora sólo podía estar en su recámara sin hacer ruido y sin comer. Y ni pensar en que la mamá de la Ñora arruinara sus uñas peleando con quién sabe quién, ni que fuera la mamá de Lucerito, decía. Y mucho menos aún eso de cargar en su vientre ni qué ocho cuartos, ella siempre andaba bien fajada y en coche, lo de cansarse es para las vacas, decía siempre su mamá.
Y, aunque a la Ñora le gusta mucho la poesía, si le llegara con unos versos, mínimo se gana un cachetadón por cursi (por eso, decía siempre la Señora, a mí no me inviten a sus festivales, a llorar cuando me muera). Y luego, con eso de “yo no soy tu amiguita pa que me hables así”, pues de gaviota mejor ni hablamos.
Y ya de plano, ni rosa ni margarita. La mamá de la Ñora se llama Azucena y, como odia las flores, todos le dicen Doña María, nomás porque le gusta mucho el mole (y porque se le da la gana, contesta siempre a quien se atreva a preguntar).
Así que hoy, en el Día de la Madre, la Ñora se conforma con llevar a su mamá al casino, porque lo que sea de cada quien, es una mujer muy afortunada, dice siempre Doña María gastándose sus ganancias en unos zapatos y una blusa para la Ñora. Porque eso sí, nadie consiente a la Ñora como su mamá.

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